¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES ETAPAS PARA CONSTITUIR UNA SOCIEDAD EN MÉXICO?

¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES ETAPAS PARA CONSTITUIR UNA SOCIEDAD EN MÉXICO?

Las especies de sociedades mercantiles más aptas para hacer negocios en México.

La constitución de una sociedad en México no presenta dificultades particulares y se puede realizar en poco tiempo y a distancia, a través de poderes especiales.

Si los socios fundadores no pueden estar presentes personalmente ante el Notario Público para la firma del acta constitutiva de la nueva sociedad, es posible otorgar un poder especial en favor de una o más personas que los represente en dicho acto.

Los “vehículos” más utilizados y aptos para hacer negocios en México son la Sociedad Anónima (S.A.) y la Sociedad de Responsabilidad Limitada (S. de R.L.). Ambas, son especies de sociedad muy parecidas. Las diferencias más relevantes son que el capital social de la primera está representado por acciones, mientras que el de la segunda, por partes sociales. Además, para la S.A. es necesario nombrar un comisario mientras que en la S. de R.L. no es obligatorio.

Desde el 2016, la ley mexicana prevé la posibilidad de constituir una Sociedad Anónima Simplificada (S.A.S.), sin embargo, a causa de las limitaciones que presenta, aún no constituye un “instrumento” atractivo para quien quiere hacer negocios interesantes.

Tomando en cuenta lo anterior, vamos a conocer cuáles son los principales pasos para llegar a formalizar la constitución de una sociedad mercantil mexicana.

 

Autorización de uso de denominación o razón social

En primer lugar, es necesario solicitar a la Secretaría de Economía la autorización de uso de denominación o razón social de la sociedad que se quiere constituir.

La solicitud se tramita utilizando el portal específico puesto a disposición de la Secretaría. El tiempo de respuesta no supera los 5 días. En caso de que la denominación escogida resulte igual o parecida a otra ya existente, es muy probable que se obtenga una respuesta negativa por parte de la Secretaría y que por lo tanto sea necesario presentar una nueva solicitud.

 

Elaboración de los Estatutos Sociales. Es recomendable apoyarse a un despacho jurídico con experiencia y clientes internacionales.

El segundo paso está representado por la elaboración de los estatutos de la nueva sociedad.

Esta fase es muy importante ya que, además de individuar cuál será la actividad que llevará a cabo la sociedad, define también los acuerdos que disciplinarán las dinámicas entre los socios, entre éstos y los administradores, los apoderados y los terceros.

Sin considerar algunos elementos que se tienen que incluir en los estatutos forzosamente, la ley mexicana permite elaborar el contrato social con mucha libertad y flexibilidad, autorizando a los socios establecer las cláusulas que más se ajustan a sus propias exigencias.

Entre los elementos más importantes que se tienen que incluir en los estatutos de la nueva sociedad, se encuentran los siguientes:

  • La definición del objeto social;
  • La individuación de los socios fundadores;
  • El monto del capital inicial mínimo fijo y el porcentaje que detiene cada socio fundador;
  • La indicación de quién será el Administrador Único o de quiénes formarán parte del Consejo de Administración;
  • La individuación de las personas a las que les serán otorgados los poderes necesarios para actuar en nombre y representación de la sociedad. Este punto es muy importante, sobre todo para los inversionistas extranjeros, ya que para poder realizar ciertos tipos de trámites es necesario contar con determinados requisitos que una persona que no reside en México no puede tener (por ejemplo la llamada firma).

Una vez definidos y aprobados por los socios, los estatutos se deberán enviar al Notario Público quien formalizará el acto público de constitución de la nueva sociedad mexicana.

Para la elaboración de los estatutos, es recomendable apoyarse a un despacho jurídico con experiencia y clientes internacionales para adaptar este importante instrumento a las exigencias específicas de un inversionista extranjero.

Uno de los riesgos principales que puede correr un inversionista extranjero utilizando machotes preestablecidos, es que en la práctica no pueda llevar a cabo ciertos actos o se vea limitado en la realización de ciertas actividades.

 

Cumplimiento con la ley antilavado mexicana

Cuando se constituye una nueva sociedad de derecho mexicano, la ley antilavado obliga al Notario a anexar al acta constitutiva ciertos formatos en los que hay que indicar información y documentos de los socios fundadores.

 

Firma del acta constitutiva, inscripción en el Registro Público del Comercio, en el RNIE y en el RFC.

El último paso para concluir la formalización de la sociedad es la firma, por parte de todos los socios fundadores, del instrumento público de constitución ante el Notario Público.

Una vez firmado, la nueva sociedad se considera formalizada y existente. Sin embargo, es importante evidenciar que para el ordenamiento mexicano tendrá personalidad jurídica distinta de los socios fundadores solamente después de la inscripción en el Registro Público de Comercio del lugar en donde se estableció el domicilio social de la sociedad.

En caso de que la sociedad tenga capital extranjero, tendrá la obligación de inscribirse también en el Registro Nacional de Inversiones Extranjeras o RNIE, dentro de los 40 días hábiles siguientes a la firma del acta constitutiva.

Para poder cumplir con las obligaciones fiscales mexicanas, emitir y recibir facturas, abrir cuentas bancarias etc., es obligatorio para la sociedad inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes o RFC y obtener la firma electrónica avanzada inmediatamente.

 

Lic. Giovanni Braccini