El vehículo societario más adecuado para hacer negocios en México es el de la Sociedad Anónima por las siguientes tres razones:

 

  • la separación neta entre el patrimonio social y el personal de los accionistas;

 

  • la extrema flexibilidad de los estatutos sociales que permiten a los accionistas introducir en ellos diferentes tipos de acuerdos para poder manejar cualquier situación, tales como: la convivencia de varios grupos de interés, de prever mecanismos para la protección de las minorías, establecer modalidades de solución de deadlock, mecanismos de tag-along y drag along, incluir diferentes tipos de derechos y obligaciones de los accionistas y de atribuir poderes específicos a los representantes;

 

  • la posibilidad de poder constituir la sociedad con un capital inicial muy bajo.

El capital social está subdividido en acciones representadas por títulos nominativos que otorgan derechos iguales a los respectivos titulares, sin embargo es posible acordar la emisión de acciones que atribuyen derechos específicos.

 

El órgano principal de la sociedad es representado por la asamblea de accionistas que puede tomar cualquier tipo de decisión. Los accionistas, salvo en casos especiales, no tienen la obligación de reunirse físicamente en asamblea, pudiendo hacerse representar con simples poderes limitados a la aprobación de los puntos del orden del día, o bien pudiendo firmar directamente el acta de asamblea correspondiente.

En la Sociedad Anónima, a diferencia de la Sociedad de Responsabilidad Limitada es obligatorio nombrar un comisario.

 

El capital social puede ser aumentado o disminuido fácilmente y sin trámites especiales.

La Sociedad Anónima  es el único tipo de sociedad que puede cotizar en la Bolsa.